Hadas de la Tormenta

De Xhodon
Saltar a: navegación, buscar
Criaturas
Carros de Unicornio • Centauro Histérica • Centauros Salvajes • Duendes • Elfos mago • Enanos con Hacha de Doble Filo • Enanos que blanden el Hacha • Gigantes Árbol • Guerreros del Hielo • Hadas de la Tormenta • Hadas del Fuego • Huevos de Dragón • Niños del Poder • Sacerdotes de la Guerra • Semigigantes Cantores • Tiradores de arco élfico • Troles Lanzadores de Piedras
Hadas de la Tormenta
Hadas de la Tormenta
Valores
Ataque: 1
Defensa: 8
Vida: 65
Velocidad: 2 tpt
Puntos: 33
Ninguna destrezas
Ninguna ineptitud
Costo de invocación
Esencias Esencias 1950
Lascas de Cristal Lascas de Cristal {{{Lascas de Cristal}}}
Piedras de Poder Piedras de Poder 320
Resina de Oro Resina de Oro 250
Maná Maná {{{Maná}}}
Reavivación en: {{{Reavivación en}}}
Espacio: 80
Revivir en chamán
Piedras de Poder Piedras de Poder {{{Piedras de Podero}}}
Hongos Hongos {{{Hongos}}}
Requisitos
Patio de Palacio: Nivel 15
Fuente Bélica: Nivel 15
Torre de Cristal: Nivel 10
Criadero: Nivel 5


Al principio apenas se percibe un susurro callado, después se escucha al viento con claridad, un aullido procedente de la eternidad, acompañado por el chillido de los pájaros que han adelantado a las hadas en su vuelo y se apresuran a anunciar la inminente tormenta que las hadas traen consigo. Por término medio las hadas de la tormenta no son más altas que cualquier niño pequeño, miden 1,20 metro; en consecuencia, no son sólo hábiles sino además tan rápidas que apenas se las ve. Siempre están de un lado para otro o escondiéndose, cosa que no les resulta difícil debido a su tamaño. Cuando hay que defender un palacio, las hadas de la tormenta son siempre las primeras en acudir para luchar en la avanzadilla. Durante el combate a menudo provocan enormes tormentas de viento huracanado que arrancan el suelo de la tierra. Si es que se puede dar crédito a las historias y canciones infantiles de pueblos y aldeas, cuentan éstas que las hadas de la tormenta les conceden tres deseos a los campesinos desamparados que se encuentran en apuros.