Niños del Poder

De Xhodon
Saltar a: navegación, buscar
Criaturas
Carros de Unicornio • Centauro Histérica • Centauros Salvajes • Duendes • Elfos mago • Enanos con Hacha de Doble Filo • Enanos que blanden el Hacha • Gigantes Árbol • Guerreros del Hielo • Hadas de la Tormenta • Hadas del Fuego • Huevos de Dragón • Niños del Poder • Sacerdotes de la Guerra • Semigigantes Cantores • Tiradores de arco élfico • Troles Lanzadores de Piedras
Niños del Poder
Error al crear miniatura: Falta archivo
Valores
Ataque: 3
Defensa: 3
Vida: 15
Velocidad: 5 tpt
Puntos: 6
Destrezas
4 veces más: Troles Lanzadores de Piedras
2 veces más: Hadas del Fuego
Ineptitudes
4 veces más: Sacerdotes de la Guerra
2 veces más: Centauro Histérica
Costo de invocación
Esencias Esencias 300
Lascas de Cristal Lascas de Cristal 400
Piedras de Poder Piedras de Poder 110
Resina de Oro Resina de Oro 25
Maná Maná 3
Reavivación en: Capullo Xhodotoriense
Espacio: 12
Revivir en chamán
Piedras de Poder Piedras de Poder {{{Piedras de Podero}}}
Hongos Hongos {{{Hongos}}}
Requisitos
Patio de Palacio: Nivel 5
Capullo Xhodotoriense: Nivel 1


A pesar de su baja estatura, su aspecto juguetón y su parecido con los niños humanos, no deberías subestimarlos. Desde la cuna están dotados con magníficos poderes y cuando se les provoca, no dudan en emplearlos contra sus enemigos. A pesar de su parecido, un niño del poder se diferencia en ciertos aspectos de uno humano, pues el niño de poder tiene una piel tan blanca como la nieve y lleva una especie de coraza que parece no se oxidara nunca. Además, sus ojos resplandecen rojos como ascuas dejando entrever su sed de sangre. Cuando un niño del poder se siente amenazado o está luchando con su batallón, lo envuelve una llama que a veces brilla en los cuatro colores de los elementos: rojo, azul, amarillo o verde. Cuando se hallan en este estado, lo mejor es evitarlos, pues nunca se sabe como van a reaccionar un instante después. En las historias que cuentan los niños humanos en los pueblos y aldeas se dice que los niños del poder vienen por las noches para llevarse consigo a algún niño humano y así poder convertirlo en uno de los suyos y ganar además un nuevo compañero de juegos.